Este modelo de zapatillas fue con el que empecé a correr. Al romperse el primer par (un año más o menos, cosa lógica) me sorprendí al ver que había pasado de costar 30 a 50 euros; entiendo que por la moda del minimalismo.
Actualmente las sandalias para correr las hago yo mismo. Compro una plancha vibram (25 euros) y de ahí salen unos 5 pares de plantillas. Cada para de plantillas me la forra un zapatero con material (4 euros). A eso le unen la cinta de miel que compro y ya tengo sandalias. El precio pasa de los casi 40 euros a unos 10 euros por par.
El resultado es el mismo, porque al final los que corren son mis pies. Mi primera maratón minimalista fue en compañía de mis primeras sandalias artesanales.
Este modelo de zapatillas fue con el que empecé a correr. Al romperse el primer par (un año más o menos, cosa lógica) me sorprendí al ver que había pasado de costar 30 a 50 euros; entiendo que por la moda del minimalismo.
Actualmente las sandalias para correr las hago yo mismo. Compro una plancha vibram (25 euros) y de ahí salen unos 5 pares de plantillas. Cada para de plantillas me la forra un zapatero con material (4 euros). A eso le unen la cinta de miel que compro y ya tengo sandalias. El precio pasa de los casi 40 euros a unos 10 euros por par.
El resultado es el mismo, porque al final los que corren son mis pies. Mi primera maratón minimalista fue en compañía de mis primeras sandalias artesanales.