Te acostumbras al barefoot y luego pasa una cosa.
Te pones un zapato “de vestir” de los de siempre y ya no entiendes cómo aguantabas eso tantas horas.
Los Coqueflex Milo están hechos para no tener que elegir entre ir arreglado y querer quitarte los zapatos al llegar a casa.
Tienen ese aspecto de mocasín de piel que funciona con chinos, vaqueros o ropa de trabajo, pero sin esa sensación de zapato rígido y pesado que ya no echabas de menos.
Te los pones por la mañana. Siguen teniendo sentido por la tarde. Y no estás pensando en cambiártelos en cuanto puedas.
Porque vestir bien no debería significar volver a sufrir los zapatos.