Calzo minimalista desde hace tres años y tengo los RAII desde hace algo menos de éso. En verano no los uso en absoluto por usar sandalias y en invierno complemento con unos Lems.
Es un zapato negro que te permite ir vestido de "normal" al trabajo.
Sin plantillas notas el suelo perfectamente aunque se te quedan los pies fríos en invierno. Con plantillas sigue siendo muy propioceptivo y (evidentemente) te aisla más del frío. El pie se mueve con total libertad en el interior. Por todo ello, es el zapato minimalista perfecto.
Como dicen en otras valoraciones, destroza los cordones. Yo lo he solucionado dejándolos siempre atados y me los pongo y quito sin deshacer el nudo. La boca del zapato no se ciñe al pié, por lo que no es difícil.
Otro problema que ya he leído en los comentarios, es el de la costura que tiene en la suela. El cordón que cose la suela a la piel se rompe y dehilacha desde el primer día de uso. He ido recortándolos a medida que aparecían con la esperanza de que sólo fueran de adorno, aunque puede que no.
Digo esto porque no sólo no protegen de la humedad si no que parece que la absorven (tal vez porque los cordelitos esos eran necesarios). Da igual que mires dónde pisas en un día de lluvia y da igual que sea un trayecto corto. Cuando llegues al sitio tendrás más agua dentro de ellos que fuera. Por ello me vi obligado a comprar los Lems.
De todas formas, los valoro positivamente a pesar de estar mal hechos, ser carísimos y feos (parecen los zapatos de Goofy, sobre todo con un traje moderno con camales estrechos) dado que siendo el mercado de calzado minimalista tan mínimo y hay que tragar con lo que hay, es de verdad muy cómodo y propioceptivo.
Todavía los uso y en cuanto los destroce (en seco no me dan ningún problema) me compraré otros iguales.
Fantásticas, como las primeras que tuve. La plantilla interior con las que me han llegado era demasiado grande para el zapato y se deslizaban hacia el talón. Las he tenido que recortar y pegar con loctite para que no se desplazaran.
Es un zapato negro que te permite ir vestido de "normal" al trabajo.
Sin plantillas notas el suelo perfectamente aunque se te quedan los pies fríos en invierno. Con plantillas sigue siendo muy propioceptivo y (evidentemente) te aisla más del frío. El pie se mueve con total libertad en el interior. Por todo ello, es el zapato minimalista perfecto.
Como dicen en otras valoraciones, destroza los cordones. Yo lo he solucionado dejándolos siempre atados y me los pongo y quito sin deshacer el nudo. La boca del zapato no se ciñe al pié, por lo que no es difícil.
Otro problema que ya he leído en los comentarios, es el de la costura que tiene en la suela. El cordón que cose la suela a la piel se rompe y dehilacha desde el primer día de uso. He ido recortándolos a medida que aparecían con la esperanza de que sólo fueran de adorno, aunque puede que no.
Digo esto porque no sólo no protegen de la humedad si no que parece que la absorven (tal vez porque los cordelitos esos eran necesarios). Da igual que mires dónde pisas en un día de lluvia y da igual que sea un trayecto corto. Cuando llegues al sitio tendrás más agua dentro de ellos que fuera. Por ello me vi obligado a comprar los Lems.
De todas formas, los valoro positivamente a pesar de estar mal hechos, ser carísimos y feos (parecen los zapatos de Goofy, sobre todo con un traje moderno con camales estrechos) dado que siendo el mercado de calzado minimalista tan mínimo y hay que tragar con lo que hay, es de verdad muy cómodo y propioceptivo.
Todavía los uso y en cuanto los destroce (en seco no me dan ningún problema) me compraré otros iguales.