No son para que levantes más peso ¿o sí?
Son para que tu cuerpo no luche contra tus zapatillas mientras entrenas.
Para que entrenes en el gymn, te muevas, empujes, estabilices y vuelvas a repetir.
Porque sabes que cuando el pie no estorba, todo fluye mejor.
Ligeras. Flexibles. Estables.
Sin suelas que te desconectan del suelo.
Sin rigidez que limite tu movimiento.
Te dan contacto, equilibrio y libertad.
Lo justo para entrenar concentrada en lo que importa.
No hacen ruido.
Pero cuando terminas la sesión y tus pies siguen bien, lo entiendes.