WhatsApp
El error más común al pasarse al barefoot (y por qué muchos lo dejan)

El error más común al pasarse al barefoot (y por qué muchos lo dejan)

La mayoría de personas que prueban el calzado barefoot y lo dejan no lo hacen porque no funcione.

Lo dejan porque nadie les dijo la verdad al empezar.

Te cuento lo que le paso a mi amigo Fran que trabaja en la ferralla.

Pasa diez horas de pie con zapatos de seguridad de los de siempre. Un animal trabajando.

Sus pies son pequeños para el cuerpo que gasta. Y su tendón de Aquiles izquierdo está machacado.

Espolones. Dos infiltraciones. Y aún así, seguía con sus zapatitos estrechos que parecían de juguetes.

Harto de todo decidió pasarse al barefoot. Y se compró unas botas de seguridad para el trabajo.

Sin transición. Sin escuchar a su cuerpo. Sin entenderlo.

Suena el teléfono.

Lo cojo y es Fran cagándose en todas mis muelas. Luego se ríe, pero sigue quejándose.

- Tío, te dije una hora máximo el primer día y que aumentaras diez minutos al día si todo iba bien.

Pero él se marcó una jornada completa y al día siguiente no podía moverse. Toda la parte trasera de la pierna hecha un bloque.

Este es el error más común al empezar con calzado barefoot. Hacer más de lo que tu cuerpo está preparado y más en su caso, con los problemas que arrastraba del espolón.

Por eso, como no es capaz de ir poco a poco, hicimos otra cosa.

Una solución práctica.

Se pilló unas Mustang con plantillas de transición.

No porque sean “mejores”, sino porque en su caso necesitaba transición y elevación trasera.

Además, así podía usar la plantilla de transición tanto en las botas de seguridad barefoot, como en las Mustang para el día a día.

Resultado: ahora aguanta toda la jornada con las botas de seguridad barefoot y camina mucho mejor fuera del trabajo.

Verás.

Pasarse al barefoot no es un acto de fe. Es un acto de sentido común.

Pero claro, cuando llevas años metiendo el pie en una caja dura, con tacón y con suela que anestesia, el cuerpo aprende a sobrevivir, no a funcionar bien.

Y cuando le quitas de golpe todo eso, pasan cosas.

Por eso, el barefoot no es para ti si:

  • Llevas mucho tiempo corriendo y no quieres bajar entrenamientos.
  • Arrastras molestias o lesiones y no estás dispuesto a ir paso a paso.
  • Buscas una solución rápida sin cambiar hábitos.


Ahora te pregunto:

¿Llevas tiempo con molestias recurrentes?

¿Estás cansado de plantillas que solo parchean?

Si la respuesta es sí, el calzado barefoot bien planteado es para ti.

Pero ojo. Aquí es donde casi todo el mundo mete la pata. No se trata de elegir el mejor zapato.

Se trata de elegir el calzado adecuado para el punto en el que están tus pies hoy.

Fran no necesitaba hacerse el duro.

Necesitaba una solución que no le rompiera más de lo que ya venía tocado.

Volviendo a Fran, estas fueron las opciones que mejor encajaron:

Botas de seguridad.

Para el día a día, para ir haciendo fuerte tus pies sin darte cuenta, las Mustang con plantillas de transición.

También para mujer aquí.

El calzado barefoot no falla.

Lo que falla es empezar como si tu cuerpo no tuviera una historia.

Efectiviwonder

La salud empieza en tus pies.

Antonio Caballo.

Publicado el 11/01/2026 por @antonio.caballo Opinión de Podólogos sobre..., Problemas de circulación y... 0 1536

Dejar un ComentarioDejar una respuesta

Debes estar logueado para publicar un comentario.

Últimos Comentarios

Buscar contenido en el Blog

Prev