Buena zapatilla minimalista, al ser de transición aporta un extra de amortiguación que va bien para tiradas largas. Zapatilla para asfalto pero que en pista de tierra responden bien y en subidas fáciles agarran sorprendentemente. Probadas en media maraton que un gran resultado..
Zapatos muy comodos y flexibles, mi hijo los ha utilizado durante todo el año.
Por la forma del pie de mi hijo le han resultado un poco estrechos de empeine. Y de tanto uso el velcro ya no cerraba. Pero estamos contentos con la compra, ya que es muy difícil encontrar buenas opciones en España.
Es una pena que no haya más variedad
ENCANTADO, hace ya un tiempo que corro con ellas y no puedo decir nada malo, aportan el mínimo de protección para terrenos muy agrestes que con, por ejemplo, algunas merrell no tenia. Asimismo se echa de menos un poco de amplitud mas en la puntera, por el resto, fantásticas !!
Han sido mis primeras 5 finguers, me han durado más de 2 años y me las he puesto casi cada día. He echo con ellas de todo, desde caminar por la ciudad, a hacer cursas de montaña y hacer series de springs. Sujetan muy bien el pie y son muy cómodas. 100% recomendables
Simplemente las huaraches perfectas: protección del pie sobresaliente, absoluta comodidad y sensación de libertad. Únicas para devorar quilómetros sin fin por las montañas. Llevo más de 1000 km con ellas y están como el primer día. Totalmente aconsejable su compra.
Yo compré en esta tienda el modelos Seeya LS, que es igual sólo cambiando el upper, el cual lleva cordones clásicos, y es un zapatillón. Mucha sensación de suelo, comodísimas y con un ajuste fantástico. Las alterno con unas Vivobarefoot One para que mis pies reciban sensaciones diferentes y estoy encantado.
Este modelo de zapatillas fue con el que empecé a correr. Al romperse el primer par (un año más o menos, cosa lógica) me sorprendí al ver que había pasado de costar 30 a 50 euros; entiendo que por la moda del minimalismo.
Actualmente las sandalias para correr las hago yo mismo. Compro una plancha vibram (25 euros) y de ahí salen unos 5 pares de plantillas. Cada para de plantillas me la forra un zapatero con material (4 euros). A eso le unen la cinta de miel que compro y ya tengo sandalias. El precio pasa de los casi 40 euros a unos 10 euros por par.
El resultado es el mismo, porque al final los que corren son mis pies. Mi primera maratón minimalista fue en compañía de mis primeras sandalias artesanales.
¡Comodísimas! Las zapatillas que he utilizado para re-empezar a correr minimalista. Son geniales, la suela permite tener una buena sensación de lo que uno está pisando y protege lo necesario, ni más ni menos. Llevo desde enero con ellas y están en perfectas condiciones (aunque no hago mucho kilometraje). Estoy seguro de que se les puede sacar más de 1.000 km a este modelo. Una buena compra.
Qué decir de este segundo modelo, me gusto más el primero pero no por eso no significa que cumpla con lo que esperaba igual que el primero las sensaciones de sentir el suelo fantásticas , en estas la tela es más tupida y en invierno se agradece ... La tela de las vapor 1 es menos tupida por ese motivo me gustan más lástima que no se fabriquen
Los acabados tanto por dentro como por fuera increíbles....las sensaciones de notar el suelo muy buenas y protegen (ojo) hay que mirar por donde se pisa porque las piedras con punta se nota y te puedes llevar alguna molestia ,de la suela no puedo hablar porque no llevo muchos kilómetros con ellas, lo que no me gusta el sistema de sujeción prefiero cordones más clásicos también podría ajustarse más en la zona tobillo talón porque entran muchas piedrecitas....
Por la forma del pie de mi hijo le han resultado un poco estrechos de empeine. Y de tanto uso el velcro ya no cerraba. Pero estamos contentos con la compra, ya que es muy difícil encontrar buenas opciones en España.
Es una pena que no haya más variedad
Este modelo de zapatillas fue con el que empecé a correr. Al romperse el primer par (un año más o menos, cosa lógica) me sorprendí al ver que había pasado de costar 30 a 50 euros; entiendo que por la moda del minimalismo.
Actualmente las sandalias para correr las hago yo mismo. Compro una plancha vibram (25 euros) y de ahí salen unos 5 pares de plantillas. Cada para de plantillas me la forra un zapatero con material (4 euros). A eso le unen la cinta de miel que compro y ya tengo sandalias. El precio pasa de los casi 40 euros a unos 10 euros por par.
El resultado es el mismo, porque al final los que corren son mis pies. Mi primera maratón minimalista fue en compañía de mis primeras sandalias artesanales.
Notas bien terreno, ya llevo dos temporadas con ellas y muy contento. Las recomiendo